En Andalucía hay cerca de 20.000 profesores interinos sin el seguro que ofrece el Estado a sus funcionarios de carrera, pero podrían beneficiarse de una revisión médica anual que se ofrece a los empleados públicos. Aunque lo más importante no es que la Junta de Andalucía oferte la prueba a sus funcionarios de carreta, con seguro médico de la mutua estatal, sino también a funcionarios interinos y laborales que no lo tienen. En general, los funcionarios tienen derecho a una revisión médica anual, pero esto no está sucediendo con los profesores por dos motivos: desconocimiento de los centros educativos de tal revisión, que son los que tienen que pedirlo a la Consejería de Educación, y porque los centros educativos y la Consejería prefieren no decirlo a los cuatro vientos a los profesores porque faltarían de sus puestos de trabajo, según fuentes cercanas a la administración. Y claro, que falte un oficinista no perjudica tanto que si todos los profesores dicen que quieren hacerse esta prueba y hay que meter es sus aulas a alguien que cuide a sus alumnos, cosa que tampoco sería problemático si se hiciese de forma escalonada. La revisión tarda en hacerse una mañana, en cuanto se le da luz verde desde la Consejería de Empleo, en el Centro de Prevención de Riesgos Laborales. Claro, hay dos formas conceder a los centros la revisión, si conocen a alguien, con el clásico telefonazo y enchufe, o haciendo una solicitud normal y por papel a la Consejería de Educación desde la dirección de los centros. Las pruebas: espirometría, cardiograma, audiometría, oftalmológica, análisis de sangre y de orina. Para cualquiera, hacerse todas estas pruebas supondría faltar a su trabajo más de cinco días y, en el caso de los que no tienen un seguro privado, un coste y unas dificultades extras, pero la Consejería no hace una publicación seria del tema.
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